sábado, 14 de enero de 2017

Todo pasa, algo cambia...

Todo pasa, algo cambia o nada cambia como afirmaba Don Julio...
Son ladri, tutti ladri.
Me mantuve ausente, alejado del fesibu, de la masturbatoria "militancia" autosatisfactoria que nos tranquiliza y lava la conciencia por un ratito; tampoco vi tele ni leí los diarios (eso fue lo mejor).
Y me siento bárbaro. En franca recuperación posoperatoria.
Volveré a leer y escribir.
Lo demás es puro cuento. La vida es teatro, puro teatro.
Si embargo, no puedo con mi genio y abajo pego algo que me llegó ayer vía mail (todavía algunos usamos mail y teléfono fijo). Chau
No son la rancia aristocracia del XIX; no son las fieras fascistas del treinta. Se parecen a los de la Revolución Libertadora (los antiperonistas se parecen, cualquiera sea la filiación política o ideológica). Pero estos de ahora son definitivamente otra cosa. Varias, no una, pero lo que más son es mostrarse y ser eficientes (por eso mismo son patoteros).
En la política son de genealogía corta, de fines de los años setenta y comienzos de los ochenta: finanzas y era digital. O sea, máquinas de producción y resultado. Ni Roca, ni Agustín P. Justo, ni Frondizi. Ni Onganía, ni De la Sota, ni Cobos. Eso es carne vieja. Los de ahora son buitres de carroña actual. No son de derecha: no es ese el rango que los mide. Son otra cosa, neo-empresarios, de bicicleta, aire libre y viernes casual. No tienen país de origen, no les importa la Argentina. Pueden vivir aquí o en cualquier lado.
No son conservadores ni ilustrados. Son gentes a pura eficiencia y con muchos recursos técnicos. No tienen cultura, apenas aquella necesaria para el desplazamiento. En general son iletrados, de bostezo fácil frente a un libro.
Tienen preocupación por las formas, porque es parte del mismo asunto. Formas superficiales, de packaging de felicidad y armonía, de cartel en el subte que dice: Si alguien se siente mal, ayudémoslo. Lo obvio se convierte en slogan. Este marketing de vida sana y comprensión es la exudación de la economía política que sostienen.
Son corporaciones que negocian. Ni fábricas fordistas ni empresa familiar. Estas corporaciones no tienen dueño, los excede. Son más grandes las acciones que la voluntad individual de un dueño. Por eso no importa si es Macri o quién sea. Macri es un muy buen exponente, sí, pero el asunto es más amplio, de inscripción internacional, de lazos más complicados, de intereses cruzados.
Tienen entrenamiento en el exterior, todos bajo el ala de las finanzas; son eficaces, muy eficaces para lo que quieren. Insisto: no son la derecha ni son conservadores. Son neo. Pura demolición a fuerza de anticipación financiera.
Neo, no es ambición sino procedimiento: es la forma de operación sobre los otros. La eficacia no admite caras, ni parentescos, ni pertenencia grupal. Cuando hablan de equipo es porque los vínculos responden a esquemas funcionales. Son cuerpos de abrazo rígido, de compromiso con la tarea y nada de comunión. Es un equipo gélido. Por eso se abrazan como repeliéndose.
La forma de operar sobre los otros es bajo una apariencia (amenaza) de modernización permanente. El Ministerio de modernización es la institucionalización del dominio financiero por encima de cualquier otra razón.
No son humanistas.
No dudan. Retroceden, a veces, pero no dudan. Saben a dónde van y no necesitan que haya alguna mediación (superan en esto a Martínez de Hoz o a Cavallo).
No tienen un proyecto de país. No les importa. Son lo más agudo del capitalismo, su bisturí más impiadoso. No es un nombre. Son otra cosa: una raza política nueva que casi no conocemos."
De Gustavo Varela, filósofo, especialista en historia política.

jueves, 5 de enero de 2017

40 años secuestrados-detenidos-desaparecidos



Mostrar má40 años 

4/1/1977-4/1/2017
En la foto: Rolo, Rosita y Julia, asado en la casa de 9 de Julio 24, Bernal (circa agosto/septiembre 1975) Foto: Hugo Murno

M

HOY: HACE CUARENTA (40) AÑOS
Toda una vida por delante. Rosita y Rolo, Valeria del Mar, circa verano del 68. Rolo, Rosita y Julia, Bernal, asado en 9 de Julio 24, circa invierno/primavera del 75.
Rosita y Rolo: desparecidos, secuestrados el 4 de enero de 1977, en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, República Argentina, por la dictadura cívico-militar 1976/83.
Memoria, verdad y justicia
Hasta la Victoria Siempre

HM

4 de enero. 1977.
Calculo que hacia calor, supongo que las chicharras se confundían con el chirrido del tren en las vías. Me imagino que la calle estaba desierta. Recuerdo una caminata rápida, atolondrada y movediza sobre los hombros. Creo que eran muchos. Entre los arboles, apoyados en los autos, esperando en la entrada o rondando en la casa vecina. Imagine alguna vez camisas blancas y celestes, de hombres lánguidos y de bigotes. Imagine... El vapor del calor de enero puede ser un mal compañero para las imágenes. Lo que no puedo recordar, ni imaginar: son voces, no percibo ningún sonido, no hay palabras que resuenen o que hagan eco...nada. Todo transcurre en silencio.
Nunca volví a entrar en esa casa y las manos de Rolo me entregaron a otras manos vecinas. Una taza y una tele prendida, todo en silencio y en penumbras. Cuando la noche ya fue dueña, y la oscuridad era parte del tiempo, la puerta de calle dejo entrar la luz y nuevas manos. Las mas cálidas y eternas. Las que se sumaron a las mías y sin palabras hicieron las pocas cuadras a la estación. Recién ahí, con el Tata apretándome fuerte la mano: se escuchó el tren, se animaron los murmullos de los pasajeros, se escucharon las chicharras, con ese canto que está presente a pesar de lo oculto de esos cuerpitos verdes.
Siempre digo que no es personal. Que los 40 años los cargamos, los luchamos y nos duelen a todos. En padres y madres arrancados, en hijos robados, en compañeros muertos. Que duelen en cada fabrica cerrada y cada peso en el bolsillo de los verdugos. Que se hizo carne en cada pibe caminando basurales y en la naturalización de la desigualdad. Pero también quiero hoy ponerle nombre a esa historia, en un pedacito del tiempo en el que me toco ver de cerca todo y en pocos minutos. Rolo y Rosita coparon el mundo, un pedazo de mundo. Y de su ausencia hay responsables y esos responsables no caminan junto a nosotros en las calles. Esos responsables, nos gobiernan, nos emplean, nos informan, nos adoctrinan, nos perdonan o nos condenan, nos financian, nos atraviesan cuerpo y cabeza.
Nombrar a Rosita y a Rolo, hoy, como nombrar a cada uno de los 30000 cada dia, no es historia de lo que fue, es Memoria y es es andar la Verdad.

Mostrar más reacciones

ComentarMostrar más reaccion