lunes, 25 de marzo de 2013

Presente, hoy...
...aunque no en persona, estoy ahí, en el Anexo del Normal de Quilmes, junto a vos Julita y por la memoria de Rolo y Rosita y todos los desaparecidos durante la dictadura cívico-moilitar, (y antes y después). Un abrazo, Hugo

jueves, 21 de marzo de 2013

Baldosa en homenaje a Rosita Murno, bibliotecaria secuestrada-detenida-desaparecida durante la dictadura en la Argentina (1976-1983)

http://espaciomemoria.gov.ar/noticia.php?not_ID=188&barra=noticias&titulo=noticia


21 03 2013
Se colocó una baldosa en homenaje a Rosa Murno y Lucrecia Avellaneda Quintale
El Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), la Comisión por la Memoria de Belgrano-Núñez y el Instituto de Antropología y Pensamiento Latinoamericano rindieron homenaje a las trabajadoras del INAPL, ambas detenidas desaparecidas por el terrorismo de Estado.

El Espacio Memoria y Derechos Humanos, junto a la Comisión por la Memoria de Belgrano-Núñez y el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano colocaron una baldosa en homenaje a Rosa Angélica Murno de Merediz y Lucrecia Mercedes Avellaneda Quintale. La actividad se realizó en la sede del INAPL, en el barrio porteño de Belgrano, lugar donde ambas trabajaban.
Del encuentro participaron Carlos Pisoni, representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en el Espacio Memoria; Diana Rolandi compañera de Lucrecia y directora del INAPL; organismos de derechos humanos, familiares, compañeros de trabajo y amigos.
Rosa Angélica Murno de Merediz, se desempeñaba en el Instituto de Antropología y Pensamiento Latinoamericano como bibliotecaria. Además, estudiaba sociología en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Tenía 29 años cuando fue secuestrada, el 4 de enero de 1977, junto a su esposo Rodolfo Antonio Merediz (Rolo) de 31 años, en presencia de su hija de tres años.
Lucrecia Mercedes Avellaneda Quintale tenía 27 años y estudiaba antropología. Trabajó en el INAPL en el área de Asistencia e Investigación. Fue secuestrada el 13 de enero de 1977 por miembros de la Policía Federal en camino a su trabajo. Se sabe que fue llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA); desde entonces continúa desaparecida.


martes, 19 de marzo de 2013


BALDOSA HOMENAJE A ROSITA MURNO

Una bernalense bibliotecaria de la Moreno   
secuestrada-desaparecida por la dictadura

El miércoles 20 de marzo a las 17 en la vereda del Instituto Nacional de Antropología (INAPL) se colocará una baldosa en homenaje a Rosa Angélica Murno de MeredizRosita, bibliotecaria de esa institución, secuestrada-desparecida el 4 de enero de 1977 por la dictadura militar. El acto se llevará a cabo en 3 de febrero 1378 (en el barrio de Belgrano),  sede del Instituto de Antropología por iniciativa del Ente Público del Espacio Memoria y Derechos Humanos (exESMA).

La mañana del pasado viernes 8 de marzo, un nutrido grupo de familiares, compañeros de trabajo y amigos de Rosa Angélica Murno de Merediz y Lucrecia Mercedes Avellaneda Quintale, se reunieron en la sede del Instituto Nacional de Antropología, en el barrio porteño de Belgrano, para confeccionar una baldosa en la que imprimieron sus nombres y fechas de sus respectivos secuestros durante la dictadura; las dos, Rosa y Lucrecia, en la época de sus detención y desaparición forzada trabajaban en esa institución.

Rosa Angélica Murno de Merediz, Rosita, la muy querida y recordada Rosita Murno, desempeña allí sus tareas como Bibliotecaria; pocos años atrás lo había hecho también en la vieja Biblioteca Popular Mariano Moreno, de Bernal (hoy Biblioteca Pública y Complejo Cultural), continuado en ese lugar la labor que por años realizara su hermano Hugo Murno (periodista y escritor).  Rosita estudiaba, además, sociología en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, junto a su marido Rodolfo Merediz (Rolo) y tenían una hija, Julia, de dos años y once meses al momento del secuestro en la casa que compartían en la localidad de Remedios de Escalada, en el Gran Buenos Aires.

Los dos,, Rosita y Rolo militaban en un minúsculo grupo político de acción y discusión ideológico de izquierda, con activa presencia en el ámbito estudiantil universitario. Rosita tenía 29 años y Rolo 30 el día que los secuestraron, junto a una decena de compañeros de militancia; a la hija de ellos, Julia (mi sobrina) los secuestradores la dejaron en manos de un vecino, que la restituyó a la casa de sus abuelos paternos --Rosa (Rita) Calderón y Rodolfo Merediz--, quienes la criaron y educaron: hoy, con 39 años, felizmente casada, es madre de tres varones, y ella también milita en agrupaciones sociales, a la vez que ejerce como docente de sus dos profesiones: es doctora en Sociología por la UBA y profesora de artes plásticas por le EMBAQ (Escuela municipal de Bellas Artes, de Quilmes) y preside la cooperativa cultural Usina de Artes, de Quilmes, que regentea y opera la emisora radial alternativa Radio Ahijuna, de Bernal, que funciona en el Asociación Cultural Mariano Moreno (nombre oficial de la antes mencionada Biblioteca Pública y Complejo Cultural), en cooperación con la Universidad Nacional de Quilmes (UNQui).

Los secuestradores de Rolo y Rosita –presuntamente un grupo de tareas del Ejército argentino, a estar de los uniformes y colores y leyendas de los varios vehículos en los se movilizaban al proceder a su detención ilegal-- los arrancaron de su hogar, vaciaron además la casa, llevándose los muebles, ropa, enseres y libros, además de un perrito, pequeña mascota de Julia. De Rosita y Rolo nunca más se supo, hasta la fecha. Por cierto se interpusieron recursos de Habeas- Corpus y se apeló a diversos organismos nacionales, provinciales e internacionales, y a la Curia eclesiástica y al entonces arzobispo de La Plata. Su caso, denunciado también en la CONADEP fue emblemáticamente elegido, junto a otros cientos, para dilucidarse en los llamados Juicios por la Verdad, sustanciados en los Tribunales Federales de la capital bonaerense.

Además de este homenaje (la baldosa que se colocará el miércoles 20 de marzo próximo en la vereda del Instituto Nacional de Antropología), a Rosita Murno le rindieron otros, como la incorporación de su nombre en las placas que recuerdan a los Bibliotecarios y Trabajadores de bibliotecas secuestrados, detenidos, desparecidos y asesinados durante la represión ejercida por la dictadura cívico militar que asoló a la Argentina entre 1976 y 1983; esas placas se encuentran colocadas una en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y otro en hall de entrada de la Biblioteca Nacional. También otra placa rinde homenaje a ella y a su marido Rolo Merediz, entre los de los ex alumnos de la Escuela Normal de Quilmes

Buenos Aires, 18 de marzo de 2013

Por: Hugo Murno
PUBLICADO EN EL PERIÓDICO BERNALES



lunes, 18 de marzo de 2013


Baldosa homenaje a Rosita Murno
Una Bibliotecaria  secuestrada-desaparecida por la dictadura



El miércoles 20 de marzo a las 17 en la vereda del Instituto Nacional de Antropología (INAPL)  se colocará una baldosa en homenaje a Rosa Angélica Murno de Merediz, Rosita, bibliotecaria de esa institución, secuestrada.desaprecida el 4 de enero de 1977 por la dictadura militar. El acto se llevará a cabo en 3 de febrero 1378 (en el barrio de Belgrano), sede del Instituto de Antropología por iniciativa del Ente Público del Espacio Memoria y Derechos Humanos (exESMA).

domingo, 3 de marzo de 2013


Aquí (ahora) no renuncia nadie

Especial de Hugo Murno para el Periódico Bernales


Sorpresivamente, entre el primero y segundo mes de este año 2013, dos altísimos dignatarios renunciaron a sus tronos: Beatriz, reina  de Holanda, abrumada por la tragedia familiar (uno de sus hijos sufrió un accidente y está en cma irreversible desde hace un tiempo)  y SS el Papa Benedicto XVI, quien adujo falta de fuerzas físicas (a sus 86 años), pero también seguramente abrumado por los escábdalos de espionajes y robos en sus propios aposentos y el Vaticano todo.

Aquí, “en el mejor país del mundo” a estar de una insólita y  chabacana publicidad de una cadena de carnicerías regenteadas por un vidrioso personaje ligado a la política y al peronismo, mientras se suceden juicios a funcionarios de las más altas instancias del Ejecutivo, sospechados de corrupción y otros escándalos no menos anormales, nadie renuncia –salvo algún funcionario, como el exsecretario de Transportes de la Nación, Schiavi, tras la tragedia de Once.

Es que, por lo menos en la última década, en la Argentina se ha terminado de imponer el todo vale, y si no me gusta como falla la Justicia te escracho, te insulto, te pego o algo peor: no acato la resolución judicial, aunque sea una  de la mismísima Corte Suprema (y si no pregúntenle a cualquier jubilado que haya ganado un juicio por ajuste de su retribución mensual mal liquidada o por aplicación del Constitucional 82%  --salvo raras excepciones que no quiero mencionar--).

No me gusta adularf a la nostalgia ni formo parte del creciente club de los nostalgiosos del pasado, pero tengo la desgracia de tener memoria y recuerdo cuando, allá por 1958 y siendo presidente de la Nación Arturo Frondizi, renunció el presidente de la Corte, el juez Alfredo Orgaz, aduciendo “cansancio moral”.

Cito (del diario La Nación) “Alfredo Orgaz renunció en 1958 a su cargo como juez de la Suprema Corte de Justicia, de la que era presidente, aduciendo cansancio moral. En su carta de renuncia dirigida al presidente de la Nación, dijo que lo que motivaba su actitud era "el manifiesto empobrecimiento de la administración de Justicia que se ha producido con la reorganización actual, consecuencia inmediata de haberse dado prevalescencia a los intereses y a la estrategia de partido sobre los verdaderos intereses de la Justicia y de la Nación. Y agregó: "He esperado todos estos días el acto salvador del Gobierno que restableciera las jerarquías maltrechas, y en esa espera he demorado una actitud que desde el comienzo tenía bosquejada. "Una justicia de tal modo disminuida y desmembrada no es la que yo anhelaba presidir o integrar."
Orgaz se oponía fuertemente a la modificación de la composición de la Corte, que pasó de cinco miembros a siete, reforma propiciada por el presidente Frondizi y que tuvo rápido tratamiento (entonces no se decía expres) en ambas cámaras del Congreso, donde el desarrollismo y la UCRI tenían amplia mayoría engrosada por legisladores de extracción peronista. El jurisconsulto cordobés, de intachable trayectoria, se había destacado recientemente en dos casos que llegaron a la más alta instancia judicial del país: el caso Siri, por la clausura de un diario en la ciudad de Mercedes y el juzgamiento de un obrero ferroviario por un Tribunal Militar, por aplicación del Plan Conintes, que lo sacaba de la jurisdicción natural. Ambos casos eran muestra de un autoritarismo que emanaba de un Poder Ejecutivo que se creía omnímodo y que no dudaba en violar la norma y arrasar con las instituciones legítimas.
Después renunciaron algunos personajes más, como el propio vicepresidente, Alfredo Gómez, el juez de la Corte, Gustavo Bosert, ya en plena era de Carlos Menem  y el presidente Raúl Alfonsín acuciado por un verdadero golpe económico con complicidad sindical (reacuérdense los 13 paros de la CGT).
Pero ahora, aquí, no renuncia nadie y, por el contrario, los más sospechados de corruptela son respaldados por la máxima instancia gubernamental, que también celebra la heroicidad de las patotas de barrabravas, que se cargan vuelta a vuelta la vida algún rival en las canchas de fútbol o se lucen como “mano de obra represora para oficial” asesinando a activistas gremiales ferroviarios, como el triste episodio del crimen de Mariano Ferreyra, pocos días antes de la muerte del expresidente Néstor Kirchner.
Y es que cuando permanentemente se avasallan las instituciones (el acuerdo de entendimiento con Irán, por la causa AMIA, es otra muestra de cómo el Ejecutivo avasalla al Poder Judicial, en una causa que, además tiene una carga emocional y trágica muy grande cuando una bomba voló la mutual judía y murieron 85 argentinos) y los partidos de la oposición dan muestras de estar desconcertados (por ser respetuoso y suave: en realidad están agonizantes, al  borde de la desaparición), pueden suceder cosas no queridas, como en la Italia al borde del precipicio: il cavalieri Silvio Berlusconi, personaje proveniente de la farándula, devenido en megaempresario de medios, llega al poder y después de mil y un  descalabros políticos (corruptela en todos los órdenes de la vida de aquel país europeo) debe renunciar en medio de escándalos imparables (no sólo por sus festicholas del Bunga Bunga famoso), se va con el más bajo porcentaje de apoyo y, hace pocos días, vuelve a la palestra convirtiéndose en la segunda fuerza más votada, con cifras que, sumadas a las obtenidas por un arribista como el cómico Bepe Grillo,, muestran lo que cree y piensa y desea la gran mayoría de la población italiana: panne e circo, porque ha dejado de creer en las instituciones serias y en los políticos profesionales. Un empujoncito y del populismo autoritario se caerán en el fascismo.
Buenos Aires, 3 de marzo de 2013