jueves, 25 de abril de 2013


Autocracia autoritaria, de manual
Hugo Murno, especial para el Periódico Bernales

Y finalmente todo va saliendo como ellos (y ellas, sobre todo ella) lo han previsto, planificado e impuesto. Por el voto de las mayorías: de las mayorías populares en las elecciones generales, de las mayorías circunstanciales en ambas cámaras legislativas, de las mayorías de los aplaudidores y “soldados” que bien cumplen órdenes, como se jacto de decirlo sin rubor (y al momento de rcibir el premio al mejor senador dado por sus pares¿?) el senador rionegrino y peronista Pichetto, elogiando al Senado italiano “que obedece lo que manda el presidente”. Bueno este legislador argentino fue el del exabrupto antisemita lanzado cuando se votó favorablemente el vergonzante acuerdo con Irán, diciendo aquello de que: hay argetinos judíos y argentinos-argentinos”.
De que nos vamos a asombrar, si ahora la incondicional e incontinente vocedra ad hoc, la diputada Conti –la del Cristina Eterna, y la recontra re re—se autoidentificó como estalinista (de José “Pepe” Stalin, asesino serial soviético que supo bautizar a la ciuad rusa de San Petesburgo con su nombre) y dijo a voz en cuello que en la democracia (¿estilo soviético, tal vez?) “la mayoría detenta el poder de los tres poderes del Estado”. Más clarito, agua.
Y qué nadie se sorprenda o despabile recién ahora, esto lleva la marca registrada K, la del famoso “modelo”. ¿Acaso en los primeros días de 2012, es decir casi en los primeros días de su segundo mandato, la presidente Cristina no se sinceró, lanzando por su propia boca aquel temerario “¡vamos por todo!” frente al Monumento a la Bandera, en Rosario?
Van por todo y lo están logrando.
La única verdad es la realidad, y la realidad está mostrando lo que está sucediendo. Y el que no lo quiera ver que no lo vea.
Por ventura ¿alguien tiene o tuvo dudas?
La historia no se repite, pero cuando lo hace la segunda vez es tragedia, una tragedia  farsesca en este caso.
Los que tenemos un poco más de 65 años, y vivimos (y sufrimos) las “revoluciones”  (meros golpes de Estado cívicomilitares fascistoides) de 1943 y 1945 y sus derivados, sabemos de que estamos hablando. Los más jóvenes de esa edad pueden remitirse a los libros de historia y los archivos de los diarios; que pare eso están los libros y las bibliotecas y las hemerotecas. Mientras puedan  seguir estando y sean de libre acceso. Porque ganas, no les faltan (de prohibir, digo).
“…ya en julio la prensa  había sido sometida a la autoridad de los prefectos que recibieron la potestad de confiscar las publicaciones cotidianas. Cuando la prensa de la oposición continuó denunciando actos de violencia fascista se le impusieron sanciones mucho más severas. En noviembre, la libertad de prensa fue abolida por decreto.” Así lo describe muy bien Frncis Carstern, en su libro La ascensión del fascismo (Biblioteca breve de bolsillo –  Editorial Seix Barral, S. A.; Barcelona, 1971 en las páginas 94/9), hablando del avance mussoliniano sobre la prensa y los periodistas tras el secuestro, desaparición y asesinato del diputado socialista Mattteotti, en la Italia fascista; Giácomo Matteotti, diputado socialista –como antes lo había sido el propio Benito Mussolini—el 30 de mayo de 1942, atacó duramente en un discurso en el Parlamento, criticando las prácticas deshonestas ocurridas durante la elecciones, y se enfrentó cara a cara con el jefe del gobierno fascista…
Buenos Aires, 25 de abril de 2013


Ya empiezan a patotear

Moreno, Kicillof y Reposo, a los gritos en una asamblea del Grupo Clarín

Irrumpieron con periodistas oficialistas, camarógrafos y empleados no autorizados a asistir al encuentro. Estuvo hasta la propia mujer de Moreno.


G. Moreno y A. Kiciloff en medio de una Asamblea de accionistas del diario Clarín,el 25 de abril de 20.13; atrás el fallido candidato a Procurador de la Nación (jefe de los fiscales). Fueron  a patotear.

25/04/13 - 18:03  clarin.com
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, irrumpió esta tarde en el edificio de Clarín acompañado por el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y el titular de la SIGEN, Daniel Reposo, para participar de la Asamblea General Anual Ordinaria del Grupo Clarín en nombre del Estado, que posee a través de la ANSES un 9% de sus acciones derivados de la nacionalización de las AFJP. También se lo vio a Alejandro Vanolli, titular de la Comisión Nacional de Valores.
Moreno encabezó una nutrida delegación que incluía muchas personas que no estaban autorizadas a participar de la asamblea, como su mujer, Marta Cascales, periodistas y camarógrafos de la Televisión Pública y de la agencia Télam. Más tarde, una colaboradora de Moreno hizo entrar, como fueran empleados estatales, a representantes del canal C5N -del empresario K Cristóbal López- y del programa ultraoficialista 6,7,8.
"Filmen a todos lo que están filmando", ordenó Moreno y hacía referencias a su anterior paso por la asamblea de Papel Prensa, a la que una vez hasta llevó guantes de box.
El secretario estuvo en todos los detalles y sentado con Kicillof a su izquierda. Ambos se reían con ironía: "Primera vez que entramos. ¿Querés que tengamos todo?", vociferaba exultante pero nervioso mientras preguntaba si sus taquígrafos estaban listos.
Moreno miraba todo el tiempo su celular y se mostraba de mal humor por carecer de señal en el auditorio donde se iba a desarrollar la asamblea. "Estamos acá, se van a divertir todos", le dijo a una funcionaria suya que lo imitaba y gritaba también.
Moreno encontró una cara conocida y le habló a un camarógrafo de su delegación: "Hay que trabajar rápido para compaginar esto. ¿Te dieron las instrucciones?", preguntó a su colaborador.
"Los quiero acá", gritó Guillermo Moreno desde la puerta del Auditorio del 1er subsuelo del edificio de Clarín. Esa orden estaba destinada, ni más menos que a los agentes de la Policía Federal que habían ingresado a la empresa; los efectivos obedecieron como si el secretario de Comercio Interior fuera su jefe directo.
Luego, los funcionarios se sentaron en la primera fila y el vice ministro de Economía preguntó en voz alta: "¿Qué pasa que no empieza? ¿No hay quórum?".
En medio de la asamblea, Reposo llegó a acusar al Grupo Clarín de "atentar contra las instituciones". Cuando fue replicado por José Aranda, que preside la asamblea, Reposo dijo: "Sí, también atentaron contra mí, publicaron muchas mentiras", en referencia a los supuestos "errores de tipeo" en su currículum cuando fue candidato a la Procuración.
Moreno volvió a acusar sin pruebas a los accionistas del Grupo Clarín por delitos de lesa humanidad y repitió varias veces que el Grupo no se allana a la ley. Estos puntos fueron desmentidos terminantemente por el vicepresidente de la asamblea, Jorge Rendo.

viernes, 5 de abril de 2013

Ayer publiqué está misma nota, y después reparé en el error del títlo (existismo en vez de exitismo...) por eso hoy vuelvo a publicarla con el título corregido. Errare humanum es... O no, sobre todo si uno es editor.


Exitismo argentino, ese deporte nacional y popular
Hugo Murno, especial para el Periódico Bernales

Gracias al cielo y a la presidente del Barsil, Dilma Roussef, ahora sabemos que Dios es brasileño, pero el Papa (el novísimo Francesco) es argentino. Argentino y peronista, para mayor gloria del exitismo argentino, un deporte nacional y popular que no se deja de practicar en todo el país y hasta en el exterior, cuando argentinos nostalgiosos andan por el mundo, gastando divisas (dólares) aunque les cueste un 20 por ciento más, en estos tiempos de progresismo nac&pop.

La cosa no es nueva, viene de tan atrás que se ha perdido el dato de cuando empezó. Pero todos sabemos que tenemos el mejor país del mundo, la mejor y buena gente, el asado, el mate, el dulce de leche, el río más ancho y la avenida más larga, Fangio, Maradona, Messí y Gardel (aunque fuera francés ¿o uruguayo?) Y Perón. Somos los mejores, y si por una de esas (como ahora sabemos gracias al acerto de Dilma) no somos campeones o los primeros habrá sido porque nos robaron o salimos segundos pero estuvimos ahí y después de todo es un triunfo rioplatense o sudamericano o latinoamericano o del nuevo mundo o después de todo es un triunfo de la humanidad…  Eso sí, si perdemos o no figuramos ni a placé, silencio de radio.

Tanta introducción es lo menos que merece el tratamiento del tema en esta columna. El Papa es argentino, hinc ha de San Lorenzo de Almagro y peronista. Toda una definición y un estallido no solo de alegría sino de súbita militancia religiosa de una grey que en los números siempre dio como el 96 por ciento de la población del país, pero que en la realidad mostraba  iglesias cada vez más vacías, salvo en casamientos, bautismos y comuniones. Así ha venido siendo desde hace rato, pero eso ha cambiado súbitamente a partir del 13 de marzo pasado cuando se produjo el milagro del habemus papa argentino. El,giro masivo al catolicísimo, de manera ferviente y expres, por parte de la gran mayoría de los argentinos, mostró una vez más esa característica tan nacional y popular de encolumnarse atrás de los ganadores, losque triunfan, los que brillan, carados de oros, o ropas llamativas, como alguna vez luciera un presidente, o de aureolas san tas que hasta hace poco nadie veía o tan siquiera comentaba.

Ese pasaje fugaz del día a la noche, del amor al odio o viceversa en tan común en estas lejanas pampas (el fin del mundo, dijo Bergoglio), y los aplaudidos de hoy pasan rápidamente a ser vituperados (yo no lo/la voté), (cada día canta mejor o no hace un gol de por casualidad), (etc.etc.etc.). Siempre fue igual, y lo sigue siendo, sin matices: blanco o negro, unitarios o federales, peronistas o contreras /gorilas, patria o antipatria, Boca o River, (mate) amargo o dulce…

Escribo este nota mientras crecen las cifras de muertos resultado de la tormenta-anegamiento más imprevisión-incompetencia y desidia gubernamental, tanto en Buenos Aires como en La Plata, provocadas por dos tormentas de lluvias torrenciales a las que sumaron la ambición y corruptela desmedidas, que han llevado a taponar de cemento las tierras de esas dos ciudades capitales, en busca del lucro inmobiliario que arrasa con todo, incluida la calidad de vida y provoca la muerte de las personas. De la gente, como se ha dado en caracterizar a la ciudadanía, al pueblo de la República.
Escribo y resuenan las voces que pelean y buscan endilgarle las culpas al otro, sin tener ni unos ni otros, ni unas ni otras la grandeza que deben mostrar los verdaderos estadistas, los jefes y jefas de gobierno ante circunstancias duras, difíciles, dolorosas.

No es que después de Auschwitz no se pueda escribir más poesía; pero después de lo que sucedió estos días y sus secuelas y viendo la ignominia mostrada por los gobernantes argentinos, casi lo mejor que uno puede hacer es silencio, respetuoso silencio por las víctimas de la tragedia y ver de que manera colaborar ante tanto dolor.

Buenos Aires, 3 y 4 de abril de 2013.

jueves, 4 de abril de 2013


Existismo argentino, ese deporte nacional y popular
Hugo Murno, especial para el Periódico Bernales

Gracias al cielo y a la presidente del Barsil, Dilma Roussef, ahora sabemos que Dios es brasileño, pero el Papa (el novísimo Francesco) es argentino. Argentino y peronista, para mayor gloria del exitismo argentino, un deporte nacional y popular que no se deja de practicar en todo el país y hasta en el exterior, cuando argentinos nostalgiosos andan por el mundo, gastando divisas (dólares) aunque les cueste un 20 por ciento más, en estos tiempos de progresismo nac&pop.

La cosa no es nueva, viene de tan atrás que se ha perdido el dato de cuando empezó. Pero todos sabemos que tenemos el mejor país del mundo, la mejor y buena gente, el asado, el mate, el dulce de leche, el río más ancho y la avenida más larga, Fangio, Maradona, Messí y Gardel (aunque fuera francés ¿o uruguayo?) Y Perón. Somos los mejores, y si por una de esas (como ahora sabemos gracias al acerto de Dilma) no somos campeones o los primeros habrá sido porque nos robaron o salimos segundos pero estuvimos ahí y después de todo es un triunfo rioplatense o sudamericano o latinoamericano o del nuevo mundo o después de todo es un triunfo de la humanidad…  Eso sí, si perdemos o no figuramos ni a placé, silencio de radio.

Tanta introducción es lo menos que merece el tratamiento del tema en esta columna. El Papa es argentino, hinc ha de San Lorenzo de Almagro y peronista. Toda una definición y un estallido no solo de alegría sino de súbita militancia religiosa de una grey que en los números siempre dio como el 96 por ciento de la población del país, pero que en la realidad mostraba  iglesias cada vez más vacías, salvo en casamientos, bautismos y comuniones. Así ha venido siendo desde hace rato, pero eso ha cambiado súbitamente a partir del 13 de marzo pasado cuando se produjo el milagro del habemus papa argentino. El,giro masivo al catolicísimo, de manera ferviente y expres, por parte de la gran mayoría de los argentinos, mostró una vez más esa característica tan nacional y popular de encolumnarse atrás de los ganadores, losque triunfan, los que brillan, carados de oros, o ropas llamativas, como alguna vez luciera un presidente, o de aureolas san tas que hasta hace poco nadie veía o tan siquiera comentaba.

Ese pasaje fugaz del día a la noche, del amor al odio o viceversa en tan común en estas lejanas pampas (el fin del mundo, dijo Bergoglio), y los aplaudidos de hoy pasan rápidamente a ser vituperados (yo no lo/la voté), (cada día canta mejor o no hace un gol de por casualidad), (etc.etc.etc.). Siempre fue igual, y lo sigue siendo, sin matices: blanco o negro, unitarios o federales, peronistas o contreras /gorilas, patria o antipatria, Boca o River, (mate) amargo o dulce…

Escribo este nota mientras crecen las cifras de muertos resultado de la tormenta-anegamiento más imprevisión-incompetencia y desidia gubernamental, tanto en Buenos Aires como en La Plata, provocadas por dos tormentas de lluvias torrenciales a las que sumaron la ambición y corruptela desmedidas, que han llevado a taponar de cemento las tierras de esas dos ciudades capitales, en busca del lucro inmobiliario que arrasa con todo, incluida la calidad de vida y provoca la muerte de las personas. De la gente, como se ha dado en caracterizar a la ciudadanía, al pueblo de la República.
Escribo y resuenan las voces que pelean y buscan endilgarle las culpas al otro, sin tener ni unos ni otros, ni unas ni otras la grandeza que deben mostrar los verdaderos estadistas, los jefes y jefas de gobierno ante circunstancias duras, difíciles, dolorosas.

No es que después de Auschwitz no se pueda escribir más poesía; pero después de lo que sucedió estos días y sus secuelas y viendo la ignominia mostrada por los gobernantes argentinos, casi lo mejor que uno puede hacer es silencio, respetuoso silencio por las víctimas de la tragedia y ver de que manera colaborar ante tanto dolor.

Buenos Aires, 3 y 4 de abril de 2013.