El (viento del) Norte me vuelve loco
Hugo Murno, periodista y escritor; especial para el Periódico Bernales
Se sabe (o no) el del Norte es un viento seco, caliente, aplastante, en algunos casos y regiones se lo conoce como Viento Zonda, que aunque parece soplar del Oeste, en la zona cuyana argentina, es un viento que trae malestar en la población, pero es bienvenido en la región de Cuyo ya que las nevadas proporcionan disponibilidad de agua. Este viento se desarrolla entre mayo y octubre. En otras partes del mundo se lo conoce como el famoso Simún (en árabe samûn, de samm "viento venenoso") es un temporal fuerte, cálido y seco de viento y arena, que sopla en el Sahara, Palestina, Israel, Jordania, Siria, y los desiertos de Arabia. Su temperatura puede sobrepasar los 54 °C, con una humedad por debajo del 10%. El equivalente en Europa es el viento foehn típico del norte de los Alpes Por supuesto este fenómeno también se registra en los EE UU, más precisamente en la región del Oeste, en California y está muy bien pintado en un maravilloso cuento de Raymond Chandler o de Ernest Hemingway ( en uno de cada uno de ellos, no me acuerdo bien ahora).
Por eso es bueno eso de prestar atención a lo que viene del Norte, mirar un poco al Norte y no tanto a Oriente. Aunque en Oriente, sobre todo en Oriente Medio palestinos e israelíes no dejan de matarse, aunque en estos momentos persista la precaria tregua pactada hace unas semanas, mientras a pocos metros los ultraextremistas terroristas enloquecidos y asesinos del llamado Estado Islámico (IIS) continúan decapitando rehenes por televisión y secuestren masivamente a chicas escolares los de otra guerrilla africana, ultraislámica también, al tiempo que ucranianos y rusos y ucranianos pro-rusos hayan dejado momentáneamente de hostigarse, y no derriben más aviones comerciales con misiles, cuando miles (o millones) de chinos de Hong Kong, encabezados por un estudiante de apenas 17 años y verba florida e inteligente, marchen por las calles de la ex colonia inglesa reclamando mayores libertades democráticas de parte de los actuales gobernantes, los chinos comunistas (?) de la China, ese país que asombra al mundo actual por su desaforado crecimiento económico basado en una premisa (casi un apotegma peronista) de "una país, dos sistemas", cínica frase que engloba una sola cosa: retórica comunista pero realidad capitalista (de un capitalismo salvaje como no se conoció antes en todo el orbe).
Por eso también es bueno mirar al Norte, ya que ni los propios EE UU se salvan del ébola, esa enfermedad que ha sesgado la vida de más de tres mil personas en la pauperizada África, en Liberia, en Senegal, en Nigeria y no para...
Por eso hay que estar muy atentos y no distraerse y mirar al Norte. Sobre todo nosotros, habitantes del paupérrimo Sur que también existe.
En verdad toda esta perorata viene a cuento precisamente por lo que está sucediendo en el denostado Sur, en el que sin ir más lejos Brasil se ha converetido en la quinta economía del Mundo, desplazando de ese puesto a la inconcebible Italia, mientras Chile, Perú, Paraguay y Bolivia no dejan de crecer (economicamente, lo que ha significado cambios notables en la composición social de sus respectivas poblaciones, donde grandes masas han accedido a la clase media). Y todo eso, mirando al Norte.
Paradojas de un momento en la historia de la humanidad, que a veces depara esperanzas y otras traen a la memoria aquella vieja película El mundo está loco, loco, loco.
En fin, que por estas playas mejor estar atentos también al Sur, porque precisamente en octubre suele soplar el viento del sudeste, la famosa Sudestada que acostumbra venir acompañada de lluvias e inundaciones (en el partido bonaerense de Quilmes, que integra Bernal, eso lo conocemos bien). Claro que después del Sudeste siempre viene el Pampero (que limpia).
Buenos Aires, 3 de octubre de 2014
viernes, 3 de octubre de 2014
lunes, 16 de junio de 2014
GOOOOOOOOL..!!! GOL, GO...
Esa pasión de multitudes, se hace mundial
Por Hugo Murno. Especial para el Periódico Bernales
Ineludiblemente y como sucede cada cuatro años, desde los lejanos años 30 del siglo pasado, el ya en curso Campeonato Mundial de Fútbol-Brasil 2014 acapara la atención de casi todo el mundo, aunque suene redundante o repetitivo (por eso de Mundial y mundo), sin que por ello signifique que los relojes se detienen y nada más acontece: sin ir más lejos, al día siguiente de la pobre actuación de la Selección Argentina frente a Bosnia, solo superada por ese 2 a 1 agónico de un desganado Lio Messi, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el pedido de apelación argentino contra los fondos buitre.
Tampoco los ultra islámicos extremistas que secuestraron a 270 chicas de religión católica, para "casarlas" y/o violarlas y encauzarlas en la fe musulmana, se han apiadado y devuelto siquiera a algunas de ellas: redoblaron la apuesta y secuestraron a otras veinte por las que piden a sus familiares 800 vacas (sic) para devolverlas con vida. En Cisjordania tres adolescentes israelís desaparecieron durante el fin de semana, aparentemente secuestrados por algún grupo extremo palestino, de ser cierto, bien puede pensarse que es una acción para entorpecer el innegable gesto de acercamiento a un entendimiento, en el conflicto que enluta a Oriente Medio, entre esas dos comunidades que propiciara el Papa Francisco, con el encuentro entre los presidentes Shimon Peres y Abuh Massen, en los jardines vaticanos para orar por la paz--, mientras el ruso Putin amenaza con cortar el suministro de gas a Ucrania, en su plan de hostigamiento y debilitamiento de el país vecino, con inmediata repercusión en toda Europa, que depende de ese fluido para poder funcionar.
Veinticuatro presidentes o jefes de Estado han confirmado su presencia en Brasil durante el desarrollo de los encuentros del Mundial --ya lo ha hecho la presidenta Dilma Russef en el encuentro inaugural, en el que un aupado Brasil, por un penal inexistente obtuvo el triunfo sobre Croacia, y la alemana Angela Merkel estuvo cuando la selección de su país enfrentó y derrotó a la de Portugal. Paralelamente ciento treinta tres mandatarios o primeros ministros se reunieron en Bolivia, en una edición más del encuentro del G77+China y lograron entendimientos y declaraciones de apoyos mutuos frente a los avances del capital financiero internacional. Mientras Argentina vuelve a ponerle cara fea a Uruguay so pretexto de que la ex Botnia, la fábrica de papel ubicada en la margen oriuental del común río limítrofe (el Uruguay) incrementa su producción y por ende la contaminación no probada de las aguas...
En fin, que todo parece superponerse y seguir su curso, en medio de lo que para algunos es una fiesta y para otros puede (o no) servir a sus fines e intereses políticos, ya lo hicieron entre otros Mussolini en aquel Mundial de Fútbol de 1934 en el que se consagró campeón Italia, y la dictadura argentina el el 78 cuando salió campeón Argentina, mientras se seguían secuestrando, matando, torturando y haciendo desparecer a personas todos los días. Por que si bien el fútbol es pasión de multitudes, no lo puede todo. Igual, es para disfrutarlo. Goooooooo..! gol, go...
miércoles, 14 de mayo de 2014
El mercado manda, y la gente, casi siempre, hace caso
Especial para el Periódico Bernales, por Hugo Murno
Cómo todo en esta vida y en este mundo, la Feria del Libro de Buenos
Aires, en su edición número 40 llegó a su fin con éxito de público, público que
prácticamente "invadió" el amplio predio ferial de La Rural, en
Palermo, abarrotó los recintos y recorrió los estans y compró (libros) mucho
más que nunca, a pesar de que los resultados de las pruebas PISA dan
cada vez peor para las representaciones (de estudiantes) de la Argentina.
Total, que el balance final que hacen los organizadores de la FILBA da un 7%
más de ventas. De ventas de libros obviamente. Y no solo el último día, que
hubo impresionantes rebajas. Será cuestión de pensar que la gente lee.
No vamos caer aquí en la falacia de decir que cada vez se lee menos: es
falso de toda falsedad. Y si no miren a su alrededor y vean como todos o casi
todos en a calle, en bares y oficinas, comercios, plazas, en sus casas o aunque
visita en casa de otros (de ustedes o ustedes mismos) no andan pendientes de
que dicen la pantalla del celu o la tablet o cualquiera de los adminículos
con los que estamos hipercomunicados, hiperenterados de lo que está sucediendo
aquí, allá y acullá y leyendo (LEYENDO) wasaps
y mensajitos de texto.
Leer se lee. Y mucho. Y en todo o casi todo el mundo poblado (4.000
millones de teléfonos celulares en un mundo que suma 7.000 millones de
habitantes lo dice todo; y localmente ocurre otro tanto 68 millones de
teléfonos celulares contra 40 millones de habitantes…). Ahora de ahí a que se
lean libros o buenos escritores editados en formato libro (sea cual fuere el
soporto: el viejo y querido de papel impreso o el electrónico o e-reader o
e-book, que para el caso es lo mismo) hay un gran trecho, casi un abismo.
Se lee mucho bueno y malo. Aunque quien es uno para dictaminar qué es
bueno o malo. Se lee mucho de lo que el mercado impone y la gente, en casi todo
los casos (en todos los tiempos y más en estos, en los que el mercado
--capitalista-- indica, marca, impone, manda.
Miles, cientos de miles de nuevos libros (en papel en su gran mayoría,
pero increscendo en soporte digital
en el mundo angloparlante) se editan y publican y distribuyen y venden cada año
en el mundo (en la Argentina acarician los cien mil nuevos títulos analmente y
aquí se está bien atrás en las listas de los países más prolíficos en esta
materia, como en otras).
Porque en realidad de eso se trata o ese es el objetivo último de esta
Feria del Libro, la de Buenos Aires (y toda otra megamuestra que se hace por estos y otros lugares): qué a la
convocatoria respondan cada día más personas y que, por supuesto gasten cada
vez más, comprando (libros y otras vituallas que allí se expenden) además de
pagar una entrada que apenas si ronda los cuatro dólares al cambio oficial
(menos de tres al dólar turista): en argentino básico $ 25 (menores de 12 años
y jubilados gratis).
Objetivo legítimo en este mundo capitalista regido por las leyes del
mercado y por el poder financiero (internacional). Bussines y más bussines,
y la gente responde y adquiere, compra, al contado rabioso o tarjeteando de
todo. Sobre todo por estas pampas signada por la inflación galopante, que ha
logrado que el país se acerque más a aquellos que en todo el mundo fueron
vapuleados por la crisis que se desató en el 2008 y dura todavía, y se aleje de
los otros vecinos, los de aquí nomás, los de la América del Sur y de otros
continentes, que gracias a la suba de la demanda y del precio de los comodities (productos primarios, sobre
todo alimentarios) ha esquivado el fantasma real de la crisis
economicofinanciera y se convirtieron en emergentes con economías consolidadas
y en casi permanente crecimiento, para asombro de tanto gurú o economista
prestigioso del mundo desarrollado.
Por eso es extraño que por aquí se invierta tanto en libros, porque
además los libros están cada día más caros (no así los que se publican
digitalmente y se pueden comprar y leer en soporte e-book o e-reader). Suben
las ventas de libros, hasta los pirateados y vendidos a a vista de todo el
mundo. Los visitantes de la Feria del Libro salen de ella cargando bolsas
repletas de textos impresos en papel, y todos contentos. O casi todos: las
autoridades nacionales no tanto, ya quien no pudieron ni lograr que la Feria se
trasladara a Tecnópolis ni que el primoroso encuentro con la palabra que
pergeñaron unos díuas antes de la inauguración de la 40 edición de la FILBA con
su invitada especial, la ciudad de San Pablo, pudiera hacerle sombra. Tal vez
por eso, poco después, en un sorpresivo acto oficializado por decreto la Secretaria
de Cultura de la Nación se convirtió en Ministerio y su nueva titular se
instaló en el viejo palacete de la
Avenida Alvear, mientras el ex salía presto por la puerta que da a la calle
Rodríguez Peña (por que en la subsede de la Villa de Barracas solo estuvo para
el momento de la pomposa inauguración y nada más). Pero esto merce otra nota.
Buenos Aires, 14 de mayo de 2014
miércoles, 9 de abril de 2014
Basta
Paren la muerte
No a los linchamientos en la Argentina. Sí a la vida.
La siguiente es copia de la carta enviada al director del Periódico Bernales (publicación que aparece en Bernal, ciudad del partido de Quilmes, República Argentina), tras la publicación de una nota acerca de los últimos (sucesos)(marzo/abril 2014) de "justicia por mano propia" derivados en linchamientos, de presuntos delincuentes o delincuentes "pescados" in fraganti por ciudadanos de a pie:
Norberto: Hola amigo director.
De ninguna manera --es más, lo aclaré en mi mail-- estuvo o está en mi cuestionar tu decisión de publicar la nota del defensor de la venganza asesina. Tampoco creo que debería haber sido rechazada o censurada, muy por el contrario felicito tu valentía y decisión, como editor-director del Bernales el darla a conocer al público. Lo que me espanta y cuestiono y no soporto y denuncio es que haya gente que, haciendo uso de los medios proponga usos y métodos atávicos, incivilizados y asesinos, para, supuestamente poner freno a la ola de inseguridad existente en el país, llaménse robos, hurtos, arrebatos y hasta crímenes, violaciones, muertes y todo tipo de agresiones delictuales a los que nos parece nos hemos acostumbrados en esta última etapa de la mal llamada "década ganada". Y digo esto porque no me parece que un señor doctor en derecho canónigo (nada menos) llame a la rebelión ultramontana, incite a "hacer ¿justicia? por mano propia" y a apelar al nefasto ojo por ojo y diente bíblico, resulta poco menos que aberrante. La Biblia también se equivoca mucho en parte y es siempre material de análisis e interpretación. Pero sin desviarme del tema que me mueve a escribirte: el apelar al odio y la revancha, fundado en el dudoso "el Estado está ausente", se está llamando a armarse en defensa propia pero también a caer en el remanido "algo habrán hecho" que abarca a delincuentes y meros sospechosos, muchas veces por simple "portación de cara". Ya lo vivimos eso en la Argentina. No hubo escuadrones de la muerte como en Brasil y muchas repúblicas centroamericanas y en la propia Colombia. Ni tropas de asalto tipo SS ni SA de la Alemania pre y nazifascista. Aquí vivimos con horror (algunos) y con indiferencia (la mayoría) el secuestro la desaparición, la tortura y el asesinato de miles de personas, realizado por el propio Estado argentino, por intermedio del brazo ejecutor de sus Fuerzas Armadas y de seguridad, por sus "servicios secretos", por las hordas de la nefasta Triple A (creación del "brujo" cabocomisariogeneral y ministro J. López Rega, con el acuerdo del entonces presidente general Perón) en los años 70 y que parecería ser muchos añoran vuelvan con todo y ahora en manos de los ciudadanos de a pie (muchos de ellos seguramente padres de familia o estudiantes ejemplares o integrantes de las bendecidas presidencialmente barrasbravas del fútbol). No señor, no estoy de acuerdo y también lo digo en voz alta y por escrito (podés editarlo y publicarlo, Norberto, si te parece) no quiero que se imponga la ley de la selva, quiero que todos seamos responsables y asumamos lo que nos corresponde: el Estado en primer lugar, el ciudadano en segundo y la población toda en su conjunto, frente al delito organizado o al delincuente descerebrado por la droga que mata porque no entiende siquiera que esta haciendo. Pero mata. La solución no es matarlo, y a patadas. La solución es otra y no apelar a la metodología fascistoide, atávica, salvaje del principio de los tiempos. El sálvese quien pueda.
Estamos a las vísperas de la Pascua cristiana y la Pesaj judía. Casi dos mil años atrás también ajusticiaron a Jesús, junto a dos ladrones. Fue igual que un linchamiento (oficial, impuesto por un gobierno invasor y colonizador del pueblo judío en aquel entonces) No volvamos a cometer el mismo error, aunque ya se sabe: el ser humano, el hombre, es el único animal que los comete.
No al linchamiento. Si a la vida.
Un abrazo,
Hugo Murno
periodista, escritor, bernalense de alma
Buenos Aires, 5 de abril de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
24 de marzo
NO VOY NI FUI NI IRÉ A LA MARCHA
No, NO iré a la marcha por el 24 (día del golpe y no para
"celebrar"), hace años que no lo hago, no soporto que se haya
convertido esta fecha en día para enfrentamiento político, que no discusión
superadora, en día de disputa por los muertes y desaparecidos. El gobierno de
Alfonsín (del que formé pare no como ñoqui sino como coordinador de prensa y
asesor de gabinete de los ministros de Trabajo, Antonio Mucci y de Cultura,
Carlos Gorostiza) por decisión del "gallego cabeza dura" (RA) decretó
el juicio a las juntas y las cúpulas de la guerrilla. Alfonsín, como abogado
había presentado numeroso habeas corpus por detenidos-desaparecidos y defendió
a presos políticos en dictadura sin cobrar un mango; hubo otros dos abogados
que llegaron a presidente que nunca hicieron eso, al contrario, y después se
montaron en la cuestión de los derechos humanos, arrogándose el ser los
campeones del asunto... Asco. Eso es lo que siento. Y dolor, tristeza. Y más,
mucho más. Por eso no voy a la marcha de hoy.
Hugo Murno
Buenos Aires, 24 de marzo de 2014
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