viernes, 3 de octubre de 2014

El (viento del) Norte me vuelve loco

El (viento del) Norte me vuelve loco
Hugo Murno, periodista y escritor; especial para el Periódico Bernales
Se sabe (o no) el del Norte es un viento seco, caliente, aplastante, en algunos casos y regiones se lo conoce como Viento Zonda, que aunque parece soplar del Oeste, en la zona cuyana argentina, es un viento que trae malestar en la población, pero es bienvenido en la región de Cuyo ya que las nevadas proporcionan disponibilidad de agua. Este viento se desarrolla entre mayo y octubre. En otras partes del mundo se lo conoce como el famoso Simún (en árabe samûn, de samm "viento venenoso") es un temporal fuerte, cálido y seco de viento y arena, que sopla en el Sahara, Palestina, Israel, Jordania, Siria, y los desiertos de Arabia. Su temperatura puede sobrepasar los 54 °C, con una humedad por debajo del 10%. El equivalente en Europa es el viento foehn típico del norte de los Alpes Por supuesto este fenómeno también se registra en los EE UU, más precisamente en la región del Oeste, en California y está muy bien pintado en un maravilloso cuento de Raymond Chandler o de Ernest Hemingway ( en uno de cada uno de ellos, no me acuerdo bien ahora).
Por eso es bueno eso de prestar atención a lo que viene del Norte, mirar un poco al Norte y no tanto a Oriente. Aunque en Oriente, sobre todo en Oriente Medio palestinos e israelíes no dejan de matarse, aunque en estos momentos persista la precaria tregua pactada hace unas semanas, mientras a pocos metros los ultraextremistas terroristas enloquecidos y asesinos del llamado Estado Islámico (IIS) continúan decapitando rehenes por televisión y secuestren masivamente a chicas escolares los de otra guerrilla africana, ultraislámica también, al tiempo que ucranianos y rusos y ucranianos pro-rusos hayan dejado momentáneamente de hostigarse, y no derriben más aviones comerciales con misiles, cuando miles (o millones) de chinos de Hong Kong, encabezados por un estudiante de apenas 17 años y verba florida e inteligente, marchen por las calles de la ex colonia inglesa reclamando mayores libertades democráticas de parte de los actuales gobernantes, los chinos comunistas (?) de la China, ese país que asombra al mundo actual por su desaforado crecimiento económico basado en una premisa (casi un apotegma peronista) de "una país, dos sistemas", cínica frase que engloba una sola cosa: retórica comunista pero realidad capitalista (de un capitalismo salvaje como no se conoció antes en todo el orbe).
Por eso también es bueno mirar al Norte, ya que ni los propios EE UU se salvan del ébola, esa enfermedad que ha sesgado la vida de más de tres mil personas en la pauperizada África, en Liberia, en Senegal, en Nigeria y no para...
Por eso hay que estar muy atentos y no distraerse y mirar al Norte. Sobre todo nosotros, habitantes del paupérrimo Sur que también existe.
En verdad toda esta perorata viene a cuento precisamente por lo que está sucediendo en el denostado Sur, en el que sin ir más lejos Brasil se ha converetido en la quinta economía del Mundo, desplazando de ese puesto a la inconcebible Italia, mientras Chile, Perú, Paraguay y Bolivia no dejan de crecer (economicamente, lo que ha significado cambios notables en la composición social de sus respectivas poblaciones, donde grandes masas han accedido a la clase media). Y todo eso, mirando al Norte.
Paradojas de un momento en la historia de la humanidad, que a veces depara esperanzas y otras traen a la memoria aquella vieja película El mundo está loco, loco, loco.
En fin, que por estas playas mejor estar atentos también al Sur, porque precisamente en octubre suele soplar el viento del sudeste, la famosa Sudestada que acostumbra venir acompañada de lluvias e inundaciones (en el partido bonaerense de Quilmes, que integra Bernal, eso lo conocemos bien). Claro que después del Sudeste siempre viene el Pampero (que limpia).
Buenos Aires, 3 de octubre de 2014

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